viernes, 4 de septiembre de 2009

Trece poemas (Long play de salsa progresiva) X


Míralo: 
lee el cartel de una película de náufragos 
en el ida y vuelta de la décima estación 
--tan idéntica a la tarde 
en que partiera-- 
y sus pasos aún no alcanzan a la espera de su tren 
inmóvil dónde 

Si un día halló palabras cántaro 
y a cuestas 
las llevó al brote del agua, en busca 
de cascadas de arena a medio golfo, 
le faltó quebrar el barro 
y entender cautivo al líquido embebido de la tierra 
cerrar los puños y mojar la cara de cristales 

Si por haber visto el rostro 
de quien habita el espejo 
cuando se duplicaba de tan perfecto su gesto, 
no fue que el sueño mintiera 
lengua de ranas a escolopendras hablaba 

Si de aquella estantería 
para cenizas construida 
algo quedó en sus bolsillos 
--veneno y relojería-- 
y al ver nubes desolladas 
caviló grandes dibujos 
monedas que le harán falta 
para el peaje a la otra orilla 
tan lejana cuando el pecho 
en pecho amigo se arrellana 

Cambió de piel sus palabras 
en aquel confesionario 
y por obra y magia quiso 
dar vida a la marioneta 
hombre antes 
ya inanimada 
abrazando una escafandra 

Hoy, 
en el valle de los frascos 
donde exhibe sus sirenas, se preparan los cañones 
se levantan las trincheras, se atraíllan las murallas 

En sus lunas eclosiones
que iluminaban de música
y bengalas cada noche
cuando el agua era ambrosía
cuando el beso fue abundante
cuando el viento no zahería
el sol un juglar en trance
y mirar neblina adentro
era asestar dardo exacto
con un aire de goteo
circular de ordinales
en su inyectarse al corcho
impuntual del alba 

Entonces dejó su torre
para una oligarquía de hiedras
y tras su paso estelaba
un larvario de silencios
y al cabo de los minutos
--tumbas ingentes de niño--
volvía rezumando tinta
para enumerar batallas 

El rey murió a medio enroque
y se acordaron las tablas
en la décima jugada

RSR (D.R.)

No hay comentarios:

Publicar un comentario